“El verdadero cambio ocurre cuando la IA se utiliza para generar un impacto significativo en los márgenes de utilidad o la competitividad”
ANÁLISIS EN PROFUNDIDAD
Por Adam Brotman y Andy Sack
Como dijo Sam Altman ─director ejecutivo de OpenAI─ es probable que la inteligencia artificial general (AGI) llegue dentro de unos cinco años. Lo hará de forma progresiva y lo transformará todo, pero no podemos afirmar con exactitud cuándo ni cómo será. Y es mucha información para asimilar.
A riesgo de simplificar, vemos tres posibles opciones:
- No hacer nada. No uses la IA, porque pronto la IA general será capaz de ejecutar cualquier cosa que podamos imaginar en términos de servicios, tecnología o transferencia de conocimiento.
- Buscar la eficiencia. Considera las capacidades actuales de la IA y trata de aplicarlas a las tareas que ya sabes hacer con el fin de ayudar a aumentar la productividad, reducir costos y optimizar procesos.
- Experimentar y aprender. Empieza desde ahora a usar las herramientas de IA más nuevas en tu trabajo para probar y practicar cómo trabajar en la próxima era de la AGI.
La primera opción queda descartada ya que, si eliges ese camino, pierdes. La segunda representa apenas el mínimo indispensable. Hemos decidido enfocarnos en la tercera porque es el enfoque más eficaz, y no es mera intuición. De hecho, este escenario guarda grandes similitudes con la última gran disrupción: la llegada de internet. Contamos con ejemplos claros de empresas de la Web1 y la Web2 que optaron por la tercera vía y prosperaron.
Con la IA en su estado actual, los líderes empresariales ya pueden emular el futuro. Esto se debe a que los grandes modelos de lenguaje (LLM) de vanguardia ya son capaces de lograr mucho más de lo que se piensa, y la combinación de humanos e IA puede recrear buena parte de lo que sería una verdadera IA general. Puedes configurar tu GPT personalizado de forma gratuita o, si eres una gran empresa, entrenar tu propio modelo. Lo fundamental es poner estas herramientas a disposición de tu organización y clientes para ganar eficiencia y mejorar la experiencia en torno a tus productos y servicios. Si actúas ahora, imagina lo bien posicionado que estarás en los próximos cinco años, a medida que la IA evolucione hacia formas más avanzadas de inteligencia artificial general. Somos conscientes de que hay mucho por asimilar, pero puedes poner la IA en el centro y prepararte para lo que viene.
Un cambio de mentalidad
Quienes priorizan la IA la utilizan a diario, tanto para sus tareas profesionales como personales. Adoptan una mentalidad de crecimiento y experimentan con nuevas plataformas tecnológicas. Comprenden el potencial de la IA para superar limitaciones personales y expandirse más allá de sus funciones tradicionales. Esto es posible gracias a que emplean la IA como una extensión de sus capacidades profesionales y cognitivas cada día.
El verdadero cambio ocurre cuando la IA se utiliza para generar un impacto significativo en los márgenes de utilidad o en la competitividad
Cuando un pequeño grupo de personas que ponen la IA en el centro colabora, la calidad de la toma de decisiones, la velocidad y la productividad mejoran considerablemente. La IA permite a las empresas escalar sus operaciones de manera rápida y eficiente. Por ejemplo, los chatbots gestionan consultas de atención al cliente las 24 horas, los siete días de la semana, mientras que los algoritmos de aprendizaje automático analizan grandes volúmenes de datos para identificar tendencias y oportunidades. Una mentalidad centrada en la IA la integra de manera proactiva para mantenerse a la vanguardia, en lugar de limitarse a reaccionar ante los cambios.
Al igual que las personas avanzan hasta alcanzar fluidez en el uso de la IA, las compañías siguen una progresión similar. Cuando los altos ejecutivos la emplean para tomar decisiones estratégicas, asignar recursos y posicionarse en el mercado, progresan en el espectro de las organizaciones que priorizan la IA. El verdadero cambio ocurre cuando esta tecnología se utiliza para generar un impacto significativo en los márgenes de utilidad o en la competitividad, lo que genera ventajas acumulativas.

Estrategia para priorizar la IA
Con la mentalidad adecuada, un líder empresarial puede definir un plan de acción que ponga la IA en el centro. Para lograrlo, se requieren pasos concretos, componentes y marcos de trabajo que permitan trasladar la teoría a la práctica de manera efectiva.
Esta guía está dirigida a ejecutivos de unidades de negocio, equipos o compañías que desean iniciar una transformación para convertirse en referentes en inteligencia artificial. Si bien este manual es adaptable a diferentes contextos, ofrece un enfoque estructurado para la integración de la IA:
Capacitación y dominio
Conviene comenzar con programas integrales de capacitación en IA diseñados para desarrollar las competencias de toda la organización. Estos deben abarcar desde los fundamentos y sus aplicaciones hasta el impacto potencial en las diversas funciones empresariales, proporcionando además experiencia práctica con herramientas y tecnologías. Este paso es de vital importancia, ya que es un requisito previo para el resto del plan y para la gobernanza y los procesos necesarios al implementar la IA de forma escalable.
Consejo de IA
Establecer un consejo de IA compuesto por líderes multifuncionales para impulsar estas iniciativas, asegurar la alineación con los objetivos corporativos y fomentar una cultura de innovación. Sus integrantes deben ser directivos curiosos, apasionados y con conocimientos de IA o, al menos, con la disposición para capacitarse en este campo. Es importante definir el liderazgo, las funciones, la cadencia de las reuniones, los protocolos de comunicación, la misión y el ámbito de acción del consejo. Para su éxito, es esencial contar con el patrocinio de la alta gerencia. Asimismo, conviene involucrar a los departamentos de TI y jurídico en el proceso o, incluso, en el propio consejo.
Política de uso
Desarrollar e implementar una política de IA que establezca los lineamientos éticos, la gobernanza de datos y las medidas de cumplimiento, garantizando un uso responsable. Esta política debe proporcionar una orientación clara sobre cómo se puede y no se puede usar la IA, qué herramientas están aprobadas, y cómo colaborar con éxito. Disponer de una política de uso de IA integral y adecuada aporta a las organizaciones mayor libertad para experimentar e innovar sin incurrir en riesgos relacionados con la seguridad, la privacidad o la ética.
Hoja de ruta y proyectos piloto
Diseñar una hoja de ruta detallada que incluya proyectos piloto para probar aplicaciones de IA en distintas áreas del negocio. Estos proporcionan información valiosa y allanan el camino para la adopción de la IA. La hoja de ruta comienza con una auditoría y análisis de las herramientas y proyectos existentes, seguida de una evaluación del valor y la viabilidad de potenciales casos de uso. Dichos casos abarcan desde el ahorro de costos hasta la optimización de la experiencia de clientes y empleados, así como hasta la generación de nuevas iniciativas de ingresos y desarrollo de productos. Solo entonces el Consejo de IA podrá tomar decisiones informadas sobre cómo priorizar y gestionar el lanzamiento de cada piloto.
Planificación ante la llegada de la IA general
Ante la posibilidad de que la IA general ─o sus capacidades de nivel intermedio─ se materialicen en los próximos años, las empresas y sus consejos de administración deben evaluar su progreso y preparación periódicamente. Anticipar desarrollos futuros y planificar la integración de la IA general es una buena estrategia para garantizar la sostenibilidad a largo plazo. Además, puede ayudar a evaluar con mayor precisión qué objetivos son alcanzables, o están cerca de serlo, utilizando únicamente los sistemas actuales.


