Flejar tarimas es habitual en la preparación y acondicionamiento de mercancías en la logística

Flejar tarimas: ¿qué es y cómo hacerlo correctamente?

26 may 2026

Flejar tarimas es un procedimiento presente en gran parte de las operaciones logísticas actuales de cualquier instalación, desde pequeños almacenes hasta grandes centros de distribución automatizados. La necesidad de mantener las cargas agrupadas y preparadas para su expedición ha convertido el flejado en una técnica habitual en múltiples sectores, especialmente en entornos con un elevado movimiento.

En este artículo descubriremos qué es flejar una tarima, cuáles son las ventajas de hacerlo, los distintos tipos de flejes y cómo flejar las mercancías.

¿Qué es flejar una tarima?

Flejar una tarima consiste en fijar y proteger una carga mediante flejes ─tiras de un material resistente─ para asegurar su estabilidad durante el almacenamiento, manejo y transporte. Este proceso es común en la preparación y acondicionamiento de mercancías en la logística y en la industria, ya que el flejado ayuda a compactarlas y a que viajen correctamente sujetas durante las diferentes fases de la cadena de suministro.

Además de utilizarse en centros logísticos y almacenes, el flejado también es frecuente en entornos industriales. El volumen de trabajo y las características de la carga determinarán si el proceso debe realizarse con una flejadora manual o a través de sistemas automatizados como máquinas para flejar tarimas o flejadoras automáticas de tarimas.

Aunque en ocasiones se combinen ambas opciones, flejar tarimas no debe confundirse con emplayar tarimas. Mientras que el flejado fija la carga a la tarima mediante flejes, la película stretch o termoencogible envuelve la mercancía para protegerla frente al polvo, la humedad y pequeños desplazamientos.

Ventajas e importancia del flejado de tarimas

Flejar las tarimas es esencial para garantizar la integridad de las mercancías durante su transporte fuera del almacén, ya sea por tierra, aire o mar. Aunque no es imprescindible, este procedimiento forma parte del día a día de empresas de distintos sectores, tales como e-commerce, constructoras, industrias o centros logísticos y de distribución.

La consolidación de cajas en un solo bulto como parte del proceso de paletización hace que la carga gane estabilidad y seguridad durante su manejo y transporte. Una tarima flejada correctamente reduce el riesgo de desplazamientos de la carga durante el trayecto, minimizando daños y reclamaciones, al tiempo que facilita el apilado y el manejo de la mercancía. Asimismo, flejar las tarimas puede acortar el tiempo necesario para cargar y descargar vehículos y agilizar los procesos de recepción, almacenamiento y preparación de pedidos.

El sentido del flejado ─vertical u horizontal─ se elige según la disposición de la carga
El sentido del flejado ─vertical u horizontal─ se elige según la disposición de la carga

Tipos de flejado

Una de las clasificaciones más comunes distingue el flejado según la orientación de los flejes sobre la carga. El sentido del flejado ─vertical u horizontal─ se elige considerando la disposición de la mercancía, la estabilidad de la carga y el tipo de productos que la componen:

  • Flejado vertical. El flejado vertical se aplica desde la parte superior hasta la base de la tarima. Los flejes recorren la tarima por debajo y rodean la carga, fijando la mercancía a la superficie de manera segura. Esta opción es muy adecuada para cargas pesadas, voluminosas o con riesgo de desplazamiento.
  • Flejado horizontal. Flejar tarimas rodeando la mercancía lateralmente refuerza su estabilidad y evita un posible colapso. Este sistema resulta útil para transportar productos con superficies lisas o cargas compuestas por varias cajas apiladas.

Por otra parte, los diversos tipos de flejado pueden realizarse de modo manual, semiautomático o automático, en función del volumen de trabajo y de las necesidades logísticas de cada empresa.

Tipos de flejes

Los flejes son cintas o bandas que mantienen las cargas sujetas. Se fabrican con distintos materiales, cada uno con ventajas y desventajas. Antes de elegir uno, es necesario valorar el peso y el tipo de productos que se van a transportar:

  • Flejes metálicos. Los flejes de acero, muy utilizados para cargas pesadas, son los más resistentes. Sin embargo, en algunos casos no aportan toda la flexibilidad necesaria para sujetar ciertas mercancías.
  • Flejes de plástico. Las tarimas también pueden flejarse con plástico como el polipropileno (PP) o el poliéster (PET).
    • Los flejes de polipropileno son de los más económicos. Se recomiendan para tarimas ligeras, de no más de 350 kg, y son eficaces incluso ante cambios de temperatura.
    • Los flejes de poliéster permiten el flejado de cargas de mayor peso ─550 o 1,000 kg según el modelo─ y proporcionan estabilidad frente a variaciones de temperatura.
  • Flejes textiles. Se fabrican con fibras textiles y destacan por su flexibilidad y capacidad para absorber impactos. Aseguran cargas delicadas o mercancías con superficies sensibles.

La elección del fleje dependerá de factores como el peso de la carga, las características de la mercancía o las condiciones de transporte y almacenamiento. Por ello, cada material ofrece prestaciones distintas en términos de resistencia, flexibilidad y protección.

Cómo flejar correctamente una tarima paso a paso

Es necesario seguir una serie de pasos para garantizar la estabilidad y la protección de las mercancías durante el flejado:

  1. Preparación de la carga. La tarima debe cargarse correctamente, acomodando su contenido de manera uniforme, evitando la creación de superficies inestables y manteniéndolo alineado y equilibrado.
  2. Elección del material. Una vez comprobados el peso, la fragilidad y el destino de la carga, se selecciona el fleje adecuado.
  3. Colocación del fleje. Por lo general, cuando la mercancía es voluminosa, el flejado se realiza verticalmente. En cambio, el flejado horizontal facilita el transporte de elementos como cajas apiladas.
  4. Tensión. Los flejes deben tensarse sobre la carga para asegurarla, ya sea de forma manual, semiautomática o automática.
  5. Sellado. Tras tensar el fleje, es necesario unir y fijar sus extremos para evitar que la carga pierda estabilidad durante su manejo y transporte. Este sistema de sellado varía según la herramienta utilizada. En sistemas manuales, por ejemplo, pueden emplearse hebillas metálicas o plásticas, mientras que las flejadoras automáticas suelen usar soldadura térmica o por fricción para unir el fleje.
  6. Corte del excedente. Una vez sellado el fleje, es recomendable eliminar la parte sobrante, ya que podría atorarse y ocasionar accidentes.
Flejar tarimas es crucial para asegurar el buen funcionamiento de los almacenes automatizados
Flejar tarimas es crucial para asegurar el buen funcionamiento de los almacenes automatizados

La automatización del flejado de tarimas

El flejado puede llevarse a cabo de modo manual, semiautomático o automático. La opción más apropiada dependerá de las características y el volumen de los productos, así como de su destino.

  • Flejado manual. Un operador completa los pasos necesarios para flejar una tarima utilizando herramientas como tensores y selladoras o equipos específicos como las flejadoras manuales.
  • Flejado semiautomático. Se realiza conjuntamente entre una máquina y un trabajador. El operador coloca la carga en la posición de flejado y, posteriormente, la flejadora semiautomática tensa y une el fleje.
  • Flejado automático. El proceso completo puede automatizarse mediante sistemas de flejado automático, capaces de funcionar con una mínima intervención humana y de integrarse en líneas de transporte y preparación de pedidos.

Para garantizar el buen funcionamiento de los almacenes automatizados, es crucial colocar la mercancía sobre las tarimas con precisión. Las flejadoras automáticas ayudan a estandarizar y acelerar este proceso, evitando diferencias en el empaque de las mercancías y la formación de cuellos de botella. Por ello, su presencia es habitual en fábricas y centros de distribución automatizados.

Flejar tarimas, fundamental para la logística

El flejado es una técnica habitual en la logística moderna. Una carga mal asegurada puede provocar incidencias, pérdidas de producto o interrupciones en la cadena de suministro. Por tanto, elegir el sistema de flejado adecuado no solo afecta la protección de las mercancías, sino también el rendimiento del almacén. La evolución de las flejadoras automáticas y su integración en instalaciones logísticas avanzadas demuestran cómo este proceso tiene un impacto directo en la eficiencia y la continuidad operativa.

Flejar tarimas, en 5 preguntas

¿Qué significa flejar una tarima?

Flejar una tarima es el proceso de colocar uno o varios flejes alrededor de la carga para fijarla y mantenerla estable y segura. Esta técnica se utiliza en la logística y en la industria para asegurar la estabilidad de la mercancía durante el almacenamiento, el manejo y el transporte, reduciendo el riesgo de desplazamientos o daños.

¿Qué quiere decir la palabra ‘flejar’?

Flejar significa sujetar, agrupar o asegurar uno o varios objetos mediante una o varias bandas fabricadas, generalmente, con materiales resistentes como el acero o el plástico. Este procedimiento se emplea para mejorar la estabilidad de mercancías o productos, facilitar su manejo y protegerlos durante el almacenamiento y el transporte.

¿Qué se necesita para flejar una tarima?

Para flejar una tarima se necesita una tarima correctamente preparada, flejes acordes con el peso y el tipo de carga y una herramienta de flejado, ya sea manual, semiautomática o automática. También se requiere un sistema de sellado para lograr una buena sujeción de la mercancía. El proceso incluye preparar la carga, elegir el material, colocar y tensar el fleje, sellarlo y cortar el excedente.

¿Qué es un fleje?

Un fleje es una tira de chapa de hierro o de cualquier otro material resistente con la que se hacen aros para asegurar las duelas de cubas, toneles y balas de ciertas mercancías. Los flejes se utilizan ampliamente en logística para estabilizar productos sobre tarimas durante su almacenamiento y transporte.

¿Qué diferencia hay entre paletización y flejado?

La paletización consiste en agrupar y colocar la mercancía sobre una tarima para facilitar su manejo y transporte. Esta operación constituye el paso previo antes de flejar la carga. El flejado, por el contrario, es la técnica para sujetar y estabilizar esa carga mediante flejes, evitando desplazamientos o daños durante las posteriores fases logísticas.