Tarimas recicladas y grados de calidad
Las tarimas recicladas se organizan en grados de calidad según su estado y nivel de reacondicionamiento. Estas plataformas de carga, tras un primer uso, se someten a procesos de inspección, reparación y sustitución de elementos dañados para volver a integrarse en la cadena logística, disminuyendo así el impacto ambiental y fomentando la economía circular.
En este post analizamos qué son las tarimas recicladas, cómo se clasifican según su estado y qué implicaciones tiene su condición en la operativa logística. También veremos cómo elegir el tipo adecuado en función de la aplicación y el nivel de exigencia del almacén.
Las tarimas recicladas
El uso de tarimas recicladas está extendido en múltiples sectores industriales y logísticos. Son habituales en circuitos logísticos cerrados, en los que las tarimas se reutilizan dentro de un entorno controlado, así como en transporte interno u operaciones con bajo riesgo de pérdida o deterioro.
Su adopción responde a dos factores principales: la reducción de costos frente a tarimas nuevas y su contribución a estrategias de sostenibilidad, como el reciclaje de tarimas o la economía circular. No obstante, es importante tener en cuenta ciertas limitaciones.
Por ejemplo, en los almacenes automatizados el uso de tarimas recicladas solo es recomendable cuando cumplen estrictamente con las especificaciones dimensionales y estructurales (grado A), incluyendo planicidad, rigidez, estado de los bloques (dados) y correcta interacción con los equipos de manejo de materiales. Imperfecciones en la base o reparaciones deficientes pueden afectar al funcionamiento de transportadores o transelevadores.
En general, antes de optar por tarimas recicladas conviene evaluar su estado, la homogeneidad del lote y el nivel de exigencia del flujo logístico en el que se integrarán.
¿Qué son los grados de tarimas recicladas?
Los grados de tarimas son una clasificación orientativa basada en su estado de conservación, nivel de reparación y calidad estructural. Esta categorización ayuda a definir su uso según las necesidades operativas.
No existe una norma global única que establezca estos grados, por lo que su definición puede variar entre proveedores y mercados. En Estados Unidos, sin embargo, la clasificación está más estandarizada —especialmente en la tarima americana o GMA— gracias a la adopción de criterios comunes impulsados por asociaciones sectoriales y grandes operadores logísticos. En Europa, en cambio, su uso es más flexible y suele depender de cada proveedor, lo que genera mayor variabilidad en la clasificación de las tarimas recicladas.
Así, aunque etiquetas como “tarima grado A”, “tarima grado B” o “tarima grado C” están ampliamente aceptadas, su definición exacta puede variar. En el mercado anglosajón, esta clasificación se conoce comúnmente como pallet grades. Por todo ello, es recomendable verificar siempre las especificaciones técnicas proporcionadas por el suministrador, en particular en operaciones críticas, dado que se trata de una clasificación comercial y no de una norma técnica como EPAL.
Especificaciones de los distintos grados de tarima
Las principales características de cada grado de tarima reciclada permiten identificar su nivel de calidad, resistencia y adecuación a distintos usos logísticos.
Tarimas grado A ('Premium' / 'Near New')
Las tarimas recicladas de grado A presentan un estado equiparable al de una tarima nueva. Han sido poco utilizadas y, si han requerido reparación, esta ha sido mínima y de alta calidad. Mantienen una buena apariencia y no evidencian daños estructurales significativos.
Son aptas para aplicaciones exigentes, donde se requiere fiabilidad y uniformidad, aun sin llegar al costo de una tarima completamente nueva.
Tarimas grado B ('Functional' / 'Mid-level')
Las tarimas de grado B muestran signos evidentes de uso y han sido reparadas con mayor frecuencia. Pueden incluir tablas sustituidas o refuerzos visibles, pero conservan su funcionalidad estructural.
Se emplean habitualmente en transporte interno o en cadenas logísticas donde el control es suficiente y no se requiere una estética cuidada ni una precisión extrema.
Tarimas grado C ('Utility' / 'Low quality')
Las tarimas de grado C presentan un estado más deteriorado. Si bien siguen siendo utilizables, pueden tener múltiples reparaciones, un desgaste notable o componentes de menor calidad.
Su uso se limita a aplicaciones internas de baja exigencia, como almacenamiento estático o movimientos puntuales, donde el riesgo asociado es mínimo. Sin embargo, pueden no ser idóneas para cargas dinámicas o para operaciones con alta exigencia mecánica.
¿Cómo elegir el grado de tarima adecuado?
Seleccionar el grado de tarima correcto es clave para garantizar la eficiencia y seguridad de las operaciones logísticas. La elección dependerá del flujo, el nivel de automatización y la exigencia del entorno. A continuación, se recogen las recomendaciones más comunes según el nivel de calidad requerido.
Alta calidad (tarimas nuevas): exportación y sistemas automatizados
Las tarimas nuevas ofrecen la máxima fiabilidad en términos de resistencia y uniformidad, un aspecto particularmente relevante en exportaciones y en instalaciones automatizadas, donde cualquier desviación puede generar incidencias. En estos entornos, las características constructivas de las tarimas de madera y el respeto de las dimensiones estandarizadas ─como las de la tarima europea─ adquieren un papel determinante.
Calidad media (recicladas grado A/B): transporte interno
Las tarimas recicladas de grado A o B encajan en flujos internos o circuitos controlados, donde el equilibrio entre costo y rendimiento es prioritario. En estos casos, la diversidad de soluciones disponibles ─según materiales, pesos o configuraciones─ refleja la amplia variedad de tipos de tarimas utilizadas en logística.
Baja calidad (recicladas grado C): aplicaciones internas menores
Las tarimas de grado C se destinan a usos secundarios o de baja exigencia, como operaciones internas puntuales u operaciones de manejo con escaso impacto sobre la carga. Constituyen una opción económica, aunque su estado puede ser más heterogéneo, por lo que requieren una evaluación cuidadosa para evitar riesgos operativos y validar un uso seguro.
El papel de las tarimas recicladas en una logística eficiente y sostenible
Las tarimas recicladas representan una solución eficiente desde el punto de vista económico y ambiental. Su reutilización contribuye a reducir residuos y a impulsar modelos como la economía circular. En este contexto, prácticas como el reciclaje de tarimas o el uso de tarimas reutilizables refuerzan la sostenibilidad de la cadena logística.
Sin embargo, la correcta clasificación del grado de calidad de las tarimas recicladas es primordial para un uso seguro y óptimo. Conocer los distintos grados y sus implicaciones permite optimizar la operación logística, evitando incidencias y asegurando la compatibilidad con cada aplicación.
La tarima reciclada y sus grados de calidad, en 5 preguntas
¿Qué es una tarima reciclada?
Una tarima reciclada es un soporte de carga que ha sido utilizado con anterioridad y reacondicionado para su reutilización. Este proceso comprende la inspección, reparación y clasificación según su estado, lo que prolonga su vida útil y minimiza el impacto ambiental en la cadena logística.
¿Cuáles son los distintos tipos de grados de tarima?
Las tarimas recicladas suelen clasificarse en grados A, B y C según su estado de conservación. El grado A es casi equiparable a una tarima nueva, el B presenta reparaciones visibles y el C muestra un mayor desgaste, destinándose a usos menos exigentes.
¿Qué diferencia hay entre una tarima grado A y una tarima grado B?
La principal diferencia radica en el estado y el nivel de reparación. El grado A ofrece un aspecto casi nuevo y una mínima intervención, mientras que el grado B evidencia más uso, con reparaciones visibles, pese a mantener su funcionalidad estructural para aplicaciones logísticas estándar.
¿Son equivalentes los grados en tarima americana (GMA) y tarima europea?
No existe una equivalencia universal. En la tarima americana (GMA), los grados están más estandarizados, mientras que en la tarima europea la clasificación depende más del proveedor. Por ello, es recomendable revisar siempre las especificaciones técnicas antes de su uso.
¿Qué precauciones tomar con el uso de tarimas recicladas?
Es fundamental verificar su estado estructural, dimensiones y calidad de reparación. En almacenes automatizados o sistemas de manejo de materiales, cualquier defecto puede generar incidencias, por lo que se recomienda utilizar tarimas nuevas o de alta calidad certificadas para garantizar la seguridad operativa.