Los tipos de almacén pueden clasificarse según distintos criterios operativos, técnicos y logísticos

Tipos de almacenes: clasificación y ejemplos

04 jun 2026

Los tipos de almacén desempeñan un papel clave en la cadena de suministro, ya que cada uno responde a necesidades logísticas específicas. Por ello, las empresas recurren a distintos modelos en diferentes momentos. Elegir la solución adecuada permite mejorar la eficiencia, optimizar el espacio y garantizar el flujo continuo de mercancías.

En este artículo descubriremos qué tipos de almacenes existen y qué características diferencian a cada instalación dentro de la supply chain.

Cómo clasificar los distintos tipos de almacenes

Los tipos de almacén pueden clasificarse según diversos criterios operativos, técnicos y logísticos. Algunas instalaciones se distinguen por la función que desempeñan dentro de la cadena de suministro, mientras que otras lo hacen por el grado de automatización, el tipo de mercancía almacenada, la temperatura de conservación o su ubicación dentro de la red de distribución.

La definición de almacén precisa que son edificios o locales donde se deposita cualquier clase de mercancía. Por ese motivo, existen múltiples clasificaciones y categorías adaptadas a necesidades operativas particulares. Cada una responde a requerimientos específicos y presenta ventajas concretas.

Según su función logística

Los almacenes pueden clasificarse según la función logística que desempeñan dentro de la cadena de suministro.

Almacenes de abastecimiento

El rol de un almacén de abastecimiento es almacenar los productos ─como materias primas, componentes, piezas de producción e insumos provenientes de proveedores─ para abastecer los procesos de fabricación de una empresa.

Ejemplo: Vaillant, compañía líder en el sector de la climatización, cuenta con un almacén con racks dinámicos para tarimas de Mecalux que abastece a su planta de producción de Belper (Reino Unido).

Almacenes de producción

Los almacenes de producción resguardan los materiales que ya han iniciado su proceso de fabricación dentro de una planta industrial. Gestionan productos semiacabados, subconjuntos y mercancías que deben pasar por varias etapas antes de convertirse en productos terminados. Estas instalaciones conectan las diferentes fases de fabricación y mantienen un flujo continuo entre las operaciones productivas, evitando interrupciones y cuellos de botella.

Ejemplo: el fabricante de herramientas Pellenc se ha dotado de un miniload de Mecalux para abastecer a sus líneas de producción siguiendo una estrategia just-in-time.

Almacenes de distribución

Los almacenes de distribución se destinan a los productos terminados y preparados para su envío al cliente final. Estos espacios reciben los productos desde los centros de producción de la compañía o de los proveedores. Algunas de sus funciones principales son acortar los tiempos de entrega, evitar interrupciones en el suministro y ofrecer un servicio rápido al cliente final.

Ejemplo: Alpargatas, la multinacional detrás de la marca Havaianas, posee un centro de distribución en Campina Grande ─uno de sus mayores centros en Brasil, con más de 34,000 tarimas y 40 andenes de carga─ capaz de despachar 1,500 pedidos al día en tránsito hacia tiendas físicas y puntos de venta gracias al sistema Pallet Shuttle de Mecalux.

Almacenes de surtido o preparación de pedidos

Los almacenes de picking están diseñados para facilitar el acceso directo a los productos y agilizar las operaciones de surtido de pedidos, minimizando los errores durante el proceso.

Ejemplo: en Créancey (Francia), el proveedor logístico La Ruche Logistique ha pasado de preparar 150 pedidos diarios a 500 compuestos por más de 3,000 líneas con la ayuda de los racks para picking y el software de Mecalux.

Almacenes temporales

Los almacenes temporales resguardan mercancías de forma provisional antes de su transporte, distribución o uso definitivo. Sirven como espacio de apoyo ante picos de demanda, incidencias y retrasos en el transporte o necesidades logísticas específicas. Su propósito es ofrecer una solución flexible para almacenar productos de forma temporal hasta que puedan continuar con su recorrido logístico.

Almacenes de consolidación

En un almacén de consolidación se agrupan mercancías, pedidos o unidades de carga antes de su envío hacia su destino final. Estas instalaciones ayudan a optimizar los envíos, así como reducir errores y costos de transporte mediante la organización de las salidas. Los productos se reúnen según criterios como la ruta, el cliente final o el tipo de mercancía. Estos centros pueden incorporar soluciones como sorters o transportadores de rodillos para planificar y secuenciar los embarques de acuerdo con la estrategia logística.

Almacenes de tránsito

En un almacén de tránsito se brinda soporte a las redes de distribución y se dinamiza el flujo de mercancías entre distintos puntos de la cadena logística. La operación se centra en reducir el tiempo de almacenamiento al mínimo y en acelerar los despachos. Por eso, muchos almacenes de tránsito trabajan con estrategias de cross-docking, en las que las mercancías se reciben, clasifican y distribuyen casi de inmediato.

Ejemplo: la multinacional Leroy Merlin ha construido con Mecalux dos almacenes de tránsito en Torija (España) para recibir la mercancía que produce en Francia antes de entregarla a los clientes finales y a las tiendas.

Almacenes reguladores

Un almacén regulador se utiliza para equilibrar los flujos de mercancías entre la producción y la distribución. Recibe productos terminados y gestiona su suministro hacia otros almacenes, distribuidores o grandes clientes según las necesidades logísticas de la empresa. Estos centros absorben los excedentes de producción y garantizan la disponibilidad de stock cuando la demanda lo exige.

Ejemplo: el distribuidor mayorista farmacéutico Grupo Hefame ha construido un almacén regulador con un transelevador trilateral automático de Mecalux en Riba-roja de Túria (España). Desde allí abastece al resto de los centros de la compañía junto con la central de Santomera.

Según el grado de automatización

Los almacenes también pueden clasificarse según el grado de automatización de sus operaciones y el nivel de intervención humana en los procesos logísticos.

Almacén manual

Los almacenes manuales son instalaciones en las que todas las operaciones son realizadas por operadores. En ellas, el almacenamiento, el transporte interno, el surtido de pedidos o el control del inventario dependen de equipos de manejo convencionales como los montacargas o los patines hidráulicos, entre otros.

Ejemplo: Sportisimo, el mayor distribuidor de equipo y ropa deportiva de Europa, ha centralizado su almacenamiento en un almacén manual en Ostrava (República Checa). Desde allí, la compañía envía hasta 18,000 pedidos diarios tanto a sus tiendas físicas como a clientes online de todo el continente.

Almacén semiautomatizado

Un almacén semiautomatizado combina soluciones automáticas de almacenamiento, transporte o gestión con operaciones manuales. Aunque incorpora tecnologías capaces de agilizar parte de la operación logística, el factor humano continúa desempeñando un papel importante en procesos como la recepción de mercancías, el surtido de pedidos o los envíos.

Ejemplo: Coca-Cola HBC Irlanda e Irlanda del Norte implantó en su almacén de producto terminado un Pallet Shuttle de Mecalux con capacidad para 9,000 tarimas. Este sistema semiautomatizado combina el acceso directo a las tarimas con almacenamiento de alta densidad.

Almacén digitalizado

En un almacén digitalizado las operaciones logísticas se supervisan, coordinan y optimizan en tiempo real mediante el uso de un software y terminales de radiofrecuencia móviles. Estas instalaciones integran herramientas que mejoran la trazabilidad de los productos, controlan el inventario con precisión y agilizan los flujos de trabajo.

Ejemplo: la empresa de vestuario laboral Würth Modyf ha digitalizado las operaciones con el sistema de gestión de almacenes Easy WMS de Mecalux y sus módulos Multi-Carrier Shipping Software y Labor Management System.

Los almacenes automatizados incorporan sistemas capaces de transportar las cargas
Los almacenes automatizados incorporan sistemas capaces de transportar las cargas

Almacén automatizado

En un almacén automatizado, las soluciones logísticas automáticas ejecutan gran parte de las operaciones intralogísticas, desde la entrada de mercancías hasta la preparación de pedidos y los envíos. Incorporan sistemas capaces de transportar las cargas de forma autónoma para aumentar la productividad.

Ejemplo: Hayat Kimya, fabricante de bienes de gran consumo, encargó a Mecalux la construcción de un almacén automatizado en su sede de Izmit (Turquía). Con 46 m de altura y capacidad para 161,000 tarimas, es uno de los mayores almacenes robotizados autoportantes de Europa.

Almacén inteligente

Los almacenes inteligentes integran sistemas automatizados, herramientas digitales y tecnologías avanzadas para optimizar la gestión logística de modo autónomo e interconectado. Supervisan operaciones en tiempo real, analizan datos y ajustan los procesos para mejorar la eficiencia. A diferencia de los únicamente automatizados, los almacenes inteligentes emplean tecnologías como la inteligencia artificial y el machine learning, el análisis de datos o el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) para anticiparse a incidencias y facilitar la toma de decisiones logísticas.

Ejemplo: la empresa de papas fritas congeladas Bem Brasil necesitaba un almacén inteligente, por lo que diseñó una nueva cámara de congelados junto con Mecalux. Este almacén automatizado autoportante, equipado con el sistema Pallet Shuttle y tres transelevadores, está coordinado por el sistema de gestión de almacenes Easy WMS.

Según el tipo de construcción

Los almacenes también pueden clasificarse según las características constructivas de la instalación y el entorno en el que se almacenan las mercancías.

Almacén autoportante o silo

Los almacenes autoportantes son instalaciones en las que los racks forman parte de la estructura del edificio. En estos centros, los sistemas de almacenamiento autoportantes soportan tanto las cargas de la mercancía como los cerramientos laterales, la cubierta y las fuerzas externas como el viento, de modo que no requieren pilares ni columnas adicionales. Debido a sus características estructurales, los almacenes autoportantes deben diseñarse específicamente para cada cliente y construirse con soluciones ajustadas a las necesidades logísticas de la compañía.

Ejemplo: la empresa de productos químicos Lakma Strefa solicitó la colaboración de Mecalux para construir un almacén autoportante en Warszowice (Polonia). Esta estructura compuesta por racks de 32 m de altura y 81 m de longitud ofrece una capacidad de almacenamiento de 15,428 tarimas.

Almacén exterior

Un almacén exterior es un espacio de almacenamiento situado al aire libre. Por lo general, en él se almacenan mercancías de gran tamaño o resistentes a ciertas condiciones meteorológicas. Un almacén a cielo abierto suele delimitarse mediante vallas de seguridad o barreras perimetrales. A menudo, alberga materiales de construcción o productos metalúrgicos.

Almacén interior

Un almacén interior es una instalación cerrada destinada a proteger mercancías frente a factores externos como las condiciones climáticas adversas, la humedad o los cambios de temperatura. Estos espacios garantizan una mayor seguridad durante las operaciones logísticas y, además, pueden resguardar productos sensibles que requieren condiciones ambientales específicas.

Según la densidad de mercancía

En función de la distribución de las mercancías y el aprovechamiento del espacio disponible, es posible distinguir entre almacenes convencionales y sistemas de almacenamiento de alta densidad.

Almacén convencional o de acceso directo

Un almacén convencional es una instalación en la que la mercancía se almacena en racks selectivos con acceso directo separados por pasillos de operación que facilitan las operaciones de carga, descarga, reposición y surtido de pedidos.

Ejemplo: el proveedor logístico italiano Trasgo, que ha mantenido un crecimiento constante en los últimos años, ha instalado racks selectivos de Mecalux con capacidad para 20,000 tarimas en su almacén de Arena Po para almacenar la mercancía de su cliente Enel, una de las principales compañías del sector energético.

Almacén compacto

Un almacén compacto está concebido para maximizar la capacidad de almacenamiento y la superficie disponible. Aquí, la mercancía se almacena mediante sistemas de alta densidad que reducen el número de pasillos e incrementan el espacio destinado al depósito de productos. Los racks drive-in, los racks móviles o el sistema Pallet Shuttle, entre otros, son ejemplos de este tipo de solución.

Ejemplo: el fabricante de hilos Selvafil ha implantado seis bloques de racks de paletización compactos de Mecalux en su nuevo almacén de Maçanet de la Selva (España).

Según su temperatura

Las necesidades de conservación de los productos también permiten clasificar los almacenes según la temperatura a la que se almacenan las mercancías.

Almacén de refrigeración o de temperatura controlada

Los almacenes refrigerados mantienen las mercancías en un rango térmico controlado, normalmente entre 0 y 10 °C, para preservar los productos. Estas instalaciones suelen utilizarse en sectores como la alimentación, la industria farmacéutica o el sector salud. Los almacenes de temperatura controlada incorporan sistemas de aislamiento, refrigeración y control ambiental que preservan la calidad y la seguridad de los productos.

Ejemplo: Kiwi Greensun dispone de un almacén de temperatura controlada de Mecalux en el que gestiona 10,400 toneladas de kiwis al año en Salvador de Briteiros (Portugal).

Almacén de congelación

Los almacenes de congelación están diseñados para conservar productos a temperaturas inferiores a 0 °C. Se emplean para almacenar alimentos congelados y mercancías que requieren una conservación prolongada a muy baja temperatura. En ellos, la operación exige sistemas de refrigeración, aislamiento y operaciones de manejo adaptadas a condiciones térmicas extremas.

Ejemplo: Iberfresco, empresa dedicada al empaque de vegetales congelados, solicitó a Mecalux la construcción de un almacén en el que gestionar más de 25,000 toneladas de alimentos al año. Para ello, equipó dos cámaras de congelados que trabajan a una temperatura constante de -24 °C con 22 racks móviles Movirack.

Almacén de temperatura ambiente

Son almacenes en los que no se requieren condiciones térmicas especiales para la conservación de los productos. Suelen destinarse a productos secos, materiales industriales y mercancías no perecederas. Su operación logística es más flexible y requiere un menor consumo de energía que la de los almacenes refrigerados.

Ejemplo: Sabarot, compañía francesa dedicada a la producción y distribución de cereales, ha centralizado su logística con un almacén automatizado para tarimas en Chaspuzac. Una peculiaridad de esta instalación de Mecalux es que, a solicitud del cliente, está preparada para operar tanto a -5 °C como a temperatura ambiente.

Según su localización geográfica

La ubicación de los almacenes dentro de la red de distribución hace posible diferenciarlos según el área geográfica que abastecen y la función que desempeñan en la cadena logística.

Almacén central

Un almacén central es una instalación logística que concentra productos procedentes de uno o varios centros de producción y actúa como núcleo de distribución para el resto de la red. Alberga mercancías terminadas y gestiona su distribución hacia almacenes regionales, centros locales o plataformas de distribución.

Ejemplo: la empresa de reparación, sustitución y recalibración de cristales automotrices Carglass ha dotado su almacén central de Celje ─desde el que da servicio a los demás centros de Eslovenia─ con el software Easy WMS para controlar sus 8,000 referencias.

Un almacén central concentra productos provenientes de uno o varios centros de producción
Un almacén central concentra productos provenientes de uno o varios centros de producción

Almacén regional

Un almacén regional acerca las mercancías a zonas de consumo y abastece una región geográfica específica. Estos centros reciben productos desde almacenes centrales o plantas de producción y gestionan su distribución hacia clientes, tiendas o puntos de venta cercanos. Su ubicación estratégica reduce los tiempos de entrega y agiliza los embarques de corta o media distancia.

Ejemplo: la compañía eslovena Zaloker & Zaloker, dedicada al suministro de equipos médicos a hospitales, farmacias y centros de atención primaria, dispone de un almacén regional destinado al surtido de pedidos y otro con productos de reserva en Liubliana.

Plataformas logísticas

Las plataformas logísticas integran diversas actividades de almacenamiento, transporte y distribución en un mismo espacio. Estos complejos pueden centralizar operaciones de varias empresas o proveedores logísticos, facilitando la conexión entre varios medios de transporte, rutas y centros de distribución. Su función es coordinar el movimiento de mercancías y mejorar la eficiencia de las operaciones logísticas a gran escala.

Ejemplo: GBS (Groupement des Bières Spéciales), plataforma logística que agrupa a cerveceras independientes en Francia, está construyendo un nuevo almacén en Billy-Berclau con el sistema Pallet Shuttle Automático 3D de Mecalux y el software Easy WMS.

Almacén de última milla o microalmacén

Los microalmacenes posibilitan surtir pedidos de forma ágil cerca del consumidor final y gestionar una cantidad limitada de stock en entornos urbanos o periurbanos. También conocidos como microcentros de distribución o microhubs, aceleran las entregas en zonas de alta demanda. De diseño compacto, se adecuan al espacio disponible en las ciudades y necesitan reabastecimientos frecuentes.

Centros logísticos urbanos

Los centros logísticos urbanos actúan como nodos de distribución dentro de las ciudades y coordinan la distribución de mercancías hacia distintas zonas urbanas. Concentran operaciones de recepción, clasificación, preparación y embarque de pedidos vinculadas al e-commerce y al comercio B2C. A diferencia de los microalmacenes, los almacenes urbanos gestionan mayores volúmenes de mercancía y sirven de apoyo a las operaciones de última milla.

Según el tipo de mercancía almacenada

Las características y necesidades de conservación de los productos también sirven para clasificar los almacenes según el tipo de mercancía que gestionan.

Almacén de materias primas

Un almacén de materias primas guarda componentes y materiales destinados a la fabricación. Se trata de mercancías sin procesar que se utilizarán en líneas de producción para transformarlas en productos terminados. Suelen situarse cerca de las áreas de fabricación para agilizar el abastecimiento y reducir los movimientos. Estos centros demandan un control preciso del inventario para evitar interrupciones en la producción.

Ejemplo: Aromaty Fragrances, fabricante brasileño de fragancias, ha dado un giro de 180 grados a su logística con la inauguración de un almacén automatizado en el municipio de Louveira (São Paulo). Destinado a alojar las materias primas, también cuenta con el sistema de gestión de almacenes Easy WMS.

Almacén de productos terminados

Un almacén de productos terminados da cabida a mercancías que ya han sido sometidas al proceso de fabricación y están listas para su distribución, venta o embarque. En consecuencia, desempeña un papel clave en la cadena de suministro, porque conecta la producción con la distribución de mercancías. En los almacenes de productos terminados, los artículos se clasifican según referencias, pedidos o rutas de envío con el fin de garantizar la disponibilidad del stock.

Ejemplo: el líder mundial en soluciones de envases Grupo Envases fabrica y comercializa tapas de hojalata en La Rioja (España). Gracias a Easy WMS, que se integra en tiempo real con su ERP SAP, ha digitalizado la gestión de los productos terminados que envía a sus clientes.

Almacén de productos intermedios

En los almacenes de productos intermedios se encuentran mercancías semielaboradas que, pese a haber pasado por alguna fase de producción, todavía deben pasar por nuevos procesos antes de convertirse en productos terminados. Actúan como enlace en la cadena y aseguran un flujo continuo.

Ejemplo: la productora y distribuidora de productos derivados del huevo Eggs Product posee tres cámaras de incubación con racks drive-in de Mecalux que actúan como búfer de productos semielaborados en sus instalaciones de Żylice (Polonia).

Almacén de refacciones

En un almacén de refacciones o repuestos se depositan piezas y componentes destinados al mantenimiento y a la reparación de equipos, maquinaria o vehículos. Su finalidad es evitar interrupciones operativas y disminuir los tiempos de inactividad en procesos industriales, logísticos o productivos.

Ejemplo: la importadora, distribuidora y comercializadora de piezas y refacciones para la industria automotriz RADEC está presente en todo México. Su almacén de Guadalajara cuenta con más de 45,000 referencias para todos los modelos de automóviles que se venden en el país y hace uso de racks con pasillos elevados de Mecalux.

Almacén de productos perecederos

Los almacenes de productos perecederos conservan mercancías que pueden deteriorarse rápidamente con el paso del tiempo y requieren determinadas condiciones de almacenamiento. Estas pueden ser alimentos como carne, pescado, frutas, verduras o lácteos, pero también flores, productos farmacéuticos o químicos. La logística para productos perecederos controla factores como la temperatura, la humedad o la ventilación para preservar su calidad y seguridad.

Ejemplo: Panificadora de Alcalá gestiona más de un millón de unidades de producto al día en su centro logístico de Alcalá de Henares (España), donde ha implementado distintas soluciones de Mecalux: Easy WMS, el Pallet Shuttle Semiautomático, el Pallet Shuttle Automático y racks drive-in.

Almacén de productos químicos

En los almacenes de productos químicos se depositan sustancias y compuestos que requieren condiciones particulares de manejo y almacenamiento. Incorporan medidas de seguridad y control ambiental acordes con las características de cada producto para evitar riesgos durante la operación logística.

Ejemplo: la planta de producción de la multinacional alemana BASF en Indaiatuba (Brasil) ha implementado el sistema de gestión de almacenes Easy WMS de Mecalux con el propósito de controlar el 100% de los movimientos de sus 1,800 referencias en tiempo real.

Almacén de mercancías peligrosas

Las mercancías peligrosas deben almacenarse en espacios preparados para materiales inflamables, corrosivos, tóxicos o potencialmente dañinos para las personas y el medio ambiente. Estos centros cumplen normativas de seguridad estrictas y disponen de sistemas de protección y contención específicos ante imprevistos.

Ejemplo: el operador logístico especializado en artículos químicos Global-TALKE posee un centro logístico en Tarragona (España) con capacidad para 30,000 tarimas, dividido en diferentes naves por motivos de seguridad.

Almacén de productos de alta rotación

Son almacenes capaces de gestionar un flujo constante de entradas y salidas de mercancías, ya que gestionan referencias con una demanda elevada. En ellos, la rapidez operativa y la disponibilidad del stock resultan esenciales, por lo que la organización del espacio está orientada a agilizar el reabastecimiento, el surtido de pedidos y los embarques.

Ejemplo: el fabricante de papel francés Clairefontaine ha ampliado su almacén de Alsacia y lo ha equipado con el sistema Pallet Shuttle automático, una solución idónea para productos de alta rotación y con un gran volumen de tarimas por referencia.

El Pallet Shuttle automático es una solución ideal para productos de alta rotación
El Pallet Shuttle automático es una solución ideal para productos de alta rotación

Almacén de material sanitario

Los equipos médicos requieren condiciones de almacenamiento que garanticen la conservación, trazabilidad y seguridad de los productos médicos y farmacéuticos. Estos almacenes mantienen un control riguroso del inventario y de las condiciones ambientales durante toda la operación logística.

Ejemplo: el almacén de la farmacéutica Laboratorios Americanos en Lima (Perú) abastece oportunamente a cientos de farmacias y centros médicos repartidos por todo el país. Además, los racks se han reforzado específicamente para que puedan absorber la fuerza generada por posibles movimientos sísmicos.

Según su propiedad

El modelo de gestión y titularidad de la instalación da lugar a distintos tipos de almacenes según quién se encarga de las operaciones logísticas.

Almacén propio

Un almacén propio es aquel que pertenece a la empresa propietaria de las mercancías. Forma parte de su infraestructura y posibilita controlar directamente las operaciones de almacenamiento, distribución y gestión del inventario. Contar con almacenes propios implica asumir los costos de mantenimiento, personal, equipamiento e infraestructura, pero también permite supervisar estos procesos más de cerca.

Ejemplo: tras años subcontratando su operación, la empresa de utensilios de cocina para profesionales y uso doméstico Browne ha decidido asumir la gestión de su logística con la construcción de un nuevo almacén de 18,200 m² en Aurora (Canadá). A fin de mejorar la capacidad de respuesta a sus clientes y mantener un alto nivel de servicio, ha implementado el sistema de gestión de almacenes Easy WMS de Interlake Mecalux.

Almacén externalizado de operador logístico

La gestión de un almacén puede delegarse en operadores logísticos especializados que prestan servicios de almacenamiento y distribución a otras empresas. De esta manera, se limitan las inversiones en infraestructura y se gana en flexibilidad, en particular en escenarios con variaciones de demanda o necesidades cambiantes.

Ejemplo: Logistic Net está especializada en la gestión, almacenamiento y manejo de productos para terceros. Ha equipado su almacén de Bassano del Grappa (Italia) con racks compactos atendidos por cuatro Pallet Shuttle de Mecalux. Con esta solución, la empresa 3PL puede almacenar más de 3,000 tarimas y controlarlas mediante una tablet.

Depósito aduanero

Un depósito aduanero permite almacenar mercancías de importación bajo supervisión de las autoridades hasta que se determine su destino final. Durante ese periodo, las empresas pueden aplazar el pago de impuestos y aranceles asociados a la importación. Estas instalaciones resultan muy útiles para compañías dedicadas al comercio internacional y para empresas que gestionan mercancías de alto valor y rotación media o baja. Ofrecen flexibilidad para distribuir o reexportar productos según las necesidades comerciales.

Según su tamaño

El tamaño de un almacén puede variar según la capacidad de almacenamiento, la superficie disponible y el volumen de mercancías que gestiona. Aunque no existe una clasificación universal, habitualmente se dividen en pequeños, medianos y grandes según sus dimensiones y operación.

Los almacenes de tamaño pequeño suelen dar cabida a menos de 1,000 tarimas y tener una superficie aproximada de 2,000 m², por lo que son empleados por empresas locales o compañías con un volumen logístico limitado. Los medianos albergan entre 1,000 y 10,000 tarimas y pueden superar los 10,000 m² en función de su actividad y de los sistemas de almacenamiento que utilicen. Por último, los grandes almacenes o plataformas logísticas pueden gestionar decenas de miles de tarimas y ocupar desde 20,000 hasta 30,000 m², especialmente en sectores como el e-commerce, la distribución o la industria.

La importancia de elegir el tipo de almacén

La amplia variedad de tipos de almacenes responde a desafíos operativos distintos dentro de la cadena de suministro y refleja la complejidad de la logística actual. La experiencia de Mecalux en el diseño y desarrollo de proyectos para empresas de múltiples sectores demuestra la importancia de implementar soluciones adaptadas a cada situación para optimizar el espacio y mejorar la eficiencia y el flujo de materiales y mercancías.